Semana uno: proteger y congelar
La primera semana es de rescate: cartas de preservación a los negocios con cámaras (borran en días), el reporte pedido en la ventanilla correcta (sheriff o CHP), testigos contactados mientras recuerdan, y el escudo activado — la frase 'hable con mi abogado' convertida en realidad operativa. Usted, mientras tanto, hace su única tarea: ir al médico y sanar.
Los meses de en medio: construir el expediente
Mientras usted se trata, el caso se arma: expedientes médicos completos, sueldo documentado (también el efectivo — con patrón, testigos y registros), el análisis de culpa con la evidencia congelada, y el mapa de pólizas: la del culpable, su UM, responsables adicionales. Los casos no se ganan discutiendo: se ganan llegando a la mesa con un expediente que no se puede ignorar.
El final: la negociación con dientes
El paquete de demanda formal — expediente + lista de daños + plazo — abre la negociación de verdad. La diferencia entre negociar con y sin abogado no es elocuencia: es que la aseguradora sabe quién puede demandar y quién no, y pone el número según eso. La mayoría de los casos cierran por acuerdo; los que necesitan demanda, la tienen — sin que usted pise una corte en la gran mayoría.
Lo que cambia para usted, en corto
- Las llamadas incómodas desaparecen — todas pasan por la oficina.
- Sabe siempre en qué paso va su caso — en español y sin rodeos.
- Su tratamiento no espera al dinero — los liens existen para eso.
- Y el costo: cero por adelantado — porcentaje del acuerdo solo si hay acuerdo. Si su caso no necesita abogado, también se lo decimos: la consulta es gratis y la honestidad viene incluida.


