El freno número uno: la pena
'Era mi compadre el que manejaba — no lo voy a demandar.' Entienda la mecánica real: usted no demanda a su compadre; reclama a su PÓLIZA — el seguro que él paga cada mes existe precisamente para proteger a sus pasajeros. La alternativa a reclamar no es 'proteger al amigo': es regalarle sus terapias y su sueldo perdido a una aseguradora. Los amigos de verdad entienden — y las pólizas no se enojan.
Contra qué póliza va su caso
- Chocó su conductor: contra su póliza — el caso estándar del pasajero.
- Chocó el otro: contra la del otro. ¿Chocaron los dos? Contra ambas, por porcentajes — y a usted el reparto le da igual: el total es el total.
- En Uber/Lyft: la comercial de hasta $1 millón activa durante su viaje — la guía del sistema aquí.
- El culpable sin seguro: la UM del carro donde iba, o la de SU propia casa, pueden cubrirlo como pasajero. Capas que un abogado revisa en una lectura.
El libreto del pasajero
Igual que todos — médico hoy, datos, fotos — con dos énfasis: consiga los datos de LOS DOS conductores (usted no sabe todavía quién pagará), y cero declaraciones a cualquiera de las aseguradoras: siendo el único sin culpa, usted es el testigo que todos quieren grabar primero — y sus palabras del susto pueden usarse contra su propio caso o el de otros. La frase de siempre lo cubre.
El caso vale lo de siempre — sin descuentos
Médicos, sueldo (también en efectivo), dolor: la cuenta completa, sin el descuento de porcentajes que pelean los conductores. La consulta gratis mapea sus pólizas el primer día. ¿Iba en el camión o el tren? La guía del transporte público — con sus plazos cortos — es la suya.


